Plan de Repoblación de San Vicente y La Retuerta

La actividad por la repoblación y la asociación surgen por dos necesidades que han coincidido con la llegada de la pandemia de Covid_19: La de las personas vinculadas a San Vicente de que no se pierda nuestro pueblo, y la de las personas que quieren retomar el contacto con la naturaleza, volver al campo, y repoblar los pueblos en este momento de cambio climático y pandemias.

No podemos recibir gente mañana, ni disponemos de trabajos. La mayor parte de las casas están en muy mal estado o son ruinas. Sus infraestructuras, muchos años abandonadas, sostenidas en mínimos por el esfuerzo de la Junta Vecinal, no están en condiciones de albergar de golpe a muchos nuevos residentes.

No sabemos si nos llegará el agua para todos los vecinos, es muy probable que las instalaciones eléctricas no tengan capacidad de alimentar tantas viviendas, en el nivel de consumo que hoy se espera que tenga una vivienda.

Sabemos que se va a traer la fibra hasta San Vicente, nos inquieta que no llegue a todos los posibles vecinos. Es hoy uno de los servicios imprescindibles para la sociedad: que todo el mundo pueda estar conectado.

Para repoblar San Vicente contamos con las personas que decidan venir, con las que puedan venir mientras tanto, hasta que estén las condiciones necesarias que hoy no existen.

El pueblo debe ser atractivo en el sentido económico, con proyectos viables, para trabajar allí mismo, en la cercanía de la comarca o en remoto. Con proyectos sostenibles que aprovechen y cuiden tanto su precioso entorno natural como el atractivo del propio pueblo, con esas calles esculpidas en piedra que en pocos sitios se pueden ver.

Hoja de Ruta de la Repoblación

Hay dos vías que se pueden complementar:

– La vía pública general, de interés social, que consiste en conseguir un uso global para San Vicente y La Retuerta que justifique una inversión en la que incluir las actuales viviendas y tierras. En este caso contaremos con los propietarios para hacer un acuerdo basado en las posibilidades del plan.

El plan público debe tener las garantías de viabilidad que permitan el acceso a las ayudas necesarias para ponerlo en marcha. Habrá un beneficio social tanto para las personas como para las instituciones y la comarca.

– Otra fórmula, la Iniciativa Emprendedora, más lenta. En ella las personas interesadas en venirse irán conociendo el lugar y, con la colaboración de quienes ya estamos aquí, emprender unos cuantos proyectos de economía social. No un gran proyecto, si no unos cuantos, también viables y complementarios entre ellos, con el objetivo de crear una pequeña economía local, acorde con los valores de sostenibilidad, respeto del entorno, patrimonio arquitectónico y memoria del pueblo.

Ambas vías son factibles, en ambas pueden intervenir las instituciones para orientar bien el esfuerzo, para no llevar a los nuevos pobladores a situaciones sin salida, como irse a vivir a una ruina o que no haya forma de ganarse la vida o teletrabajar.

La repoblación debe estudiarse antes, por viabilidad, para evitar situaciones de riesgo, para contar con la colaboración de los antiguos propietarios y que se respete la identidad del pueblo.

La universidad puede ser un lugar adecuado para este estudio; también los centros de emprendimiento y/o empresas que cuenten experiencia en repoblación, pero también con las instituciones que tienen competencias y gestionan por ello parte del dinero público mediante ayudas.

Lo que ocurre en San Vicente no es raro, en el Bierzo, desgraciadamente, hay mas casos parecidos. Por ello creemos que les puede interesar y les invitamos:

  • A formar parte del Plan de Repoblación.
  • Aprender juntos, como Piloto de Repoblación, para que sirva a otras experiencias.

Es posible que la repoblación requiera de cambios legales, regulaciones que nunca antes nos hayamos planteado como en el caso de la vivienda o las infraestructuras mínimas o las comunicaciones, u otras. Nos parece alentador que haya surgido el denominado Movimiento de la España Vaciada con el que en buena lógica, y en la medida que podamos, es necesario crear vínculos.

Lo que está en nuestras manos

Mientras se dan los pasos más generales preparamos unas bases mínimas y necesarias:

  • Dar a conocer el proyecto y fortalecer su base social.
  • Conocer la base de partida en detalle, cuantas casas hay, su estado, sus propietarios y forma de contacto. Qué tierras, de propiedad privada y recursos comunales. El estado y capacidades de la infraestructura de servicios… Esa información la recopilamos en una nuestra base de datos.
  • Dotarnos de una ‘Casa del Pueblo’ en la que podamos recibir a los visitantes y realizar las tareas más básicas para el proyecto como podernos reunir u ofrecer cobijo/reposo a los voluntarios, e ir haciendo aquello que nos permita avanzar en el Plan de Repoblación.
  • Fijar claramente los valores del proyecto, que nos identifican y deseamos identifiquen a los nuevos pobladores
  • Poner en contacto con el pueblo, su memoria, calles y naturaleza a los potenciales repobladores mediante pequeñas tareas útiles realizadas con la filosofía del voluntariado.
  • En nuestra primera asamblea pública hemos creado los grupos de trabajo que vemos necesarios, pueden surgir otros. Su dinámica está vinculada y depende del plan de repoblación en el que deseamos haya tantos atractivos como los tiene el pueblo además del compromiso y la responsabilidad de llevarlo a cabo, con el trabajo que sea necesario, pero sin crear situaciones de riesgo a los nuevos pobladores.

El Plan de Repoblación se actualizará según concretemos sus etapas. El presente es lo que hemos sido capaces de hacer hasta el día de hoy.

Hay un sitio con futuro en San Vicente y La retuerta que puede ser tuyo.

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